DOI: https://doi.org/10.15332/s0124-3551.2017.0031.05

Artículo de investigación

Esbozo paradigmático de la teoría de la dependencia. Una perspectiva desde  la economía del desarrollo*

Elías Moré Olivares**

* Este trabajo de investigación pretende concretar el paradigma de la teoría de la dependencia, el Sistema-Mundo y, exponer las conceptualizaciones de sus principales autores, como André Gunder Frank, Theonio dos Santos, Enzo Faletto y Fernando Henrique Cardozo. Citar como: Moré, E. (2017). Esbozo paradigmático de la teoría de la dependencia Una perspectiva desde la economía del desarrollo. CIFE, 19(31), 127-156. DOI: https://doi.org/10.15332/s0124-3551.2017.0031.05
** Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales y DEA en Estrategia y Competitividad de la Universidad San Pablo-CEU de España, con tesis doctoral Sobresaliente Cum Laude; magíster en Administración de Empresas y magíster en Estudios Político-Económicos de la Universidad del Norte; magíster en Educación de la Pontificia Universidad Javeriana; economista; profesor de Política Económica, Economía Política y Desarrollo. Correo electrónico: elmo851@hotmail.com

Recibido: 16 de Noviembre de 2017 - Revisado: 10 de Diciembre de 2017 - Aprobado: 15 de Diciembre de 2017


Resumen

El objetivo de este trabajo es mostrar que el mundo, según la teoría de la dependencia, está dividido en centro y periferia, o sea, países dominantes y países subdesarrollados, lo cual se origina por la explotación capitalista. La solución es el socialismo. Estableciendo las limitaciones de la teoría de la dependencia creamos el modelo sistema-mundo que detecta integralmente la formación de capital y sus consecuencias sobre la desigualdad y el desarrollo.

Palabras clave: Centro y periferia, dependencia, subdesarrollo, lumpenburguesía, lumpendesarrollo, sistema-mundo.

Clasificación JEL: A10, B10, B20, B30


Paradigmatic outline of the dependency theory. A perspective from the economy of development

Abstract

The aim of this essay is to show that the world, according to the dependency theory, is divided into center and periphery, that is, dominant countries and underdeveloped countries, and this originates from capitalist exploitation. The solution is socialism. Establishing the limitations of dependency theory we create the system-world model that fully detects the formation of capital and its consequences on inequality and development.

Keywords: Center and periphery, dependence, underdevelopment, lumpenbourgeoisie, lumpendevelopment, world-system.

Classification JEL: A10, B10, B20, B30


1. Introducción

El objetivo de este documento es concretar el paradigma de la teoría de la dependencia, el sistema-mundo y exponer las conceptualizaciones de sus principales autores, como André Gunder Frank, Theonio dos Santos, Enzo Faletto y Fernando Henrique Cardozo.

La teoría de la dependencia es una corriente de pensamiento latinoamericano que alcanzó dimensiones mundiales y su principal expectativa fue alcanzar el desarrollo económico, político y social. Solorza y Cetré (2011, p.128) reseñan que la economía internacional y las economías latinoamericanas experimentaron cambios importantes durante las cinco primeras décadas del siglo XX, generando un contexto propicio para el surgimiento de la teoría de la dependencia. En efecto, germinaron y maduraron una serie de acontecimientos de orden mundial explicativos de manifestaciones marxistas del nuevo arquetipo.

Como ejemplo de esos sucesos tenemos: la Primera Guerra Mundial y la decadencia de potencias imperialistas de finales del siglo XIX ,que permitió la formación de nuevos estados nacionales en Asia y África; el fin de la Gran Depresión (1929-1933), la extinción de la Segunda Guerra Mundial y la reafirmación de los Estados Unidos de América como una nueva potencia hegemónica mundial, al lado de la Unión Soviética.

Como lo explica Dos Santos (2002, p.5), desde la década de 1930, las economías latinoamericanas, bajo el impacto de la Gran Depresión, se habían orientado a la industrialización, caracterizada por la sustitución de productos industriales importados desde las potencias económicas centrales. Simultáneamente, en estos años de crisis, la economía de Estados Unidos generalizó el fordismo, como régimen de producción y circulación e incrementó la revolución científico-tecnológica durante la década de 1940.

Los sucesos anteriores condujeron a la recomposición de las fuerzas político-económicas mundiales, la creación de instituciones internacionales y multilaterales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, las cuales proponían alternativas de desarrollo en el marco del restablecimiento de la integración económica mundial.

Así, la industria, en los principales países dependientes y coloniales, sirvió de base para la nueva fase de desarrollo económico de postguerra y apoyó la expansión del capital internacional, cuyo eje central eran las empresas multinacionales creadas en el período de 1940-1960. El nuevo prototipo económico mundial señalaba que el subdesarrollo significaba falta de desarrollo; esta situación desde la floreciente teoría comprendía el desarrollo y el subdesarrollo como resultado histórico producido por el capitalismo.

Por su parte, los países latinoamericanos, después de la Segunda Guerra Mundial, buscaban mediante la mayor participación del Estado en el manejo de su economía, la independencia política de Estados Unidos e Inglaterra, a la vez que implementar la Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI).

2. Antecedentes de la teoría de la dependencia

El debate científico-marxista sobre el subdesarrollo latinoamericano inició desde la década de 1920 y, desde una perspectiva transdisciplinaria, continuó en las décadas de 1930, 1940 y 1950. El primer análisis sociológico marxista lo realizó el peruano José Carlos Mariátegui, quien es considerado el primer marxista de América Latina, al acentuar y destacar a las masas indígenas como el auténtico "proletariado" del continente y ensalzar la necesidad de una revolución socialista (Mariátegui, 1928, [1995]). Todo este comportamiento político fue influenciado por el sindicalismo radical de Georges Sorel (1847-1922), celebre filósofo francés y teórico del sindicalismo revolucionario.

Mariátegui consideraba que la conquista española escindió la historia y la economía del Perú, porque antes de la llegada de los europeos existía una economía sólida y un bienestar material retribuido por la organización colectivista de la sociedad incaica. Por el contrario, sostenía el marxista peruano, la conquista instauró una economía feudal, que pretendía la explotación de los recursos naturales; nunca los españoles pretendieron una fuerza colonizadora como los ingleses en Estados Unidos, sino formalizar una burocracia, lo cual determinó la economía republicana. En ese sentido, la política económica de la Corona Española impedía el surgimiento de una burguesía en las colonias, quién consideró necesaria la independencia para asegurar su desarrollo capitalista.

Los estudios histórico-antropológicos los elaboraron Gilberto Freire y Caio Prado Junior; el primero ejercitaba una sociología de fuerte contenido antropológico, ecológico, psicoanalítico e histórico, mientras Prado (1960) basado en el marxismo explayó una obra histórica de gran calado y complejidad sobre la sociedad colonial y la revolución brasileña.

Josué de Castro (1964; 1968; 1974; 1976) proporcionó a la medicina y a la geografía humana de un enfoque económico, sociológico y antropológico moderno, provocador de un debate mundial del hambre y su geopolítica y, estimulador de controversias y polémicas académicas-intelectuales sobre el subdesarrollo y sus vínculos con la ecología.

Por su parte; Medina Echavarría elaboró análisis sociológicos hispanoamericanos, fue inspirador por la obra de Raúl Prebisch, quien será estudiado en la teoría estructuralista. Sergio Bagú (1952), investigó desde el marxismo, innovadoramente, el carácter capitalista del proyecto colonial ibérico; su metodología de análisis marxista ha sido modernizada por los recientes avances en ciencias históricas y sociales. Guerreiro Ramos, fue precursor en el estudio de las fuentes del movimiento negro y del conflicto cultural. De otro lado, Florestan Fernandes (2008), fue promotor y animador de un proyecto filosófico metodológico fundamentado en el funcionalismo durkheimniano, weberiano y la dialéctica marxista, el cual contribuirá a la evolución del pensamiento latinoamericano. Gino Germani (1962; 1964; 1969), creador de un modelo de desarrollo sustentado en la metodología de las ciencias sociales, resultado de combinar el enfoque de las ciencias sociales norteamericanas con su liberalismo frenético.

Este conjunto acumulado de propuestas metodológicas reflejaba la densidad creciente del pensamiento social latinoamericano, capaz de integrarse en una corriente teórica con identidad temática propia que superaba las metodologías y propuestas científicas importadas de los países centrales y planteaba praxis más realista, es decir, pertinencia.

La teoría de la dependencia fue un intento serio de sintetizar todas las propuestas metodológicas y desde las ciencias sociales para construir un movimiento desde lo local (latinoamericano), pero con argumentos intelectuales y científicos, así como cosmovisión histórica.

Esta teoría floreció a mediados de los años sesenta del siglo XX, como exteriorización del pensamiento político, social y económico de América Latina, constituyéndose en un aparato intelectual y científico que permitiese estudiar las características del desarrollo socioeconómico iniciado después de la Gran Depresión.

Resumiendo los antecedentes, dos son las fontanas constitutivas:

  • La teoría estructuralista o pauta centro-periferia, amparada y defendida por Raúl Prebisch, desde la Comisión Económica para América Latina ( CEPAL), un ordenamiento regional perteneciente a la Organización de Naciones Unidas (ONU). El célebre contador y economista argentino, creador de la tesis Prebisch-Singer, criticó la teoría ortodoxa neoclásica y propuso una política de desarrollo hacia adentro conocida como Industrialización Por Sustitución de Importaciones (ISI), la cual fue un precedente teorizador e ideológico inmediato del enfoque de la dependencia.
  • El debate latinoamericano sobre el desarrollo sustentado en el marxismo clásico y neo-marxismo de Paul Baran y Paul Sweezy, quienes cuestionaron el subdesarrollo económico latinoamericano, resultado histórico del capitalismo.

De esta forma, siguiendo a Blomström y Hettne (1990, p.15) cuatro son las corrientes de la teoría de la dependencia:

  • Corriente cepalina, autocritica estructuralista, quienes orientaron sus trabajos a explicar el desarrollo producto de variables endógenas, de la insuficiente dinámica de las estructuras socioeconómicas, lo cual produjo un estancamiento estructural. Según estos autores el subdesarrollo es producto de la interacción de factores internos y externos; no basaron sus propuestas en factores externos, en etapas de desarrollo hacia fuera en la ISI. Sobresalen Oswaldo Sunkel, Celso Furtado, Aníbal Pinto, Aldo Ferrer, Helio Jaguaribe y Fernando Fanjzylber.
  • Neomarxismo, Baran-Sweezy, economistas marxistas, escribieron juntos El capital monopolista: un ensayo sobre la economía estadounidense y el orden social, donde afirmaban que las economías de mercado no reguladas tenían tendencia al estancamiento y a desarrollar oligopolios en las cuales pocas compañías sobrevivían, empujando al alza los precios y desanimando la actividad económica, debido a la ausencia de competencia. Con el estudio comparativo del marxismo clásico y el neo-marxismo influenciaron a integrantes del CESO y son precursores de la teoría de la dependencia-
  • La corriente neomarxista fundamentada en los trabajos de Theotonio Dos Santos, Ruy Mauro Marini y Vania Bambirra, pertenecientes como investigadores al Centro de Estudios Socioeconómicos de la Universidad de Chile (CESO).
  • Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto, dos estudiosos de la dependencia desde una visión marxista no ortodoxa, caracterizando el proceso histórico estructural de la dependencia en función de las relaciones de clase.
  • André Gunder Frank, quien en su posición de negar un vínculo estrecho con el marxismo solidifica y concreta la teoría de la dependencia fuera de la ortodoxia marxista.

3. Teoría de la dependencia

La teoría de la dependencia germinó en América Latina en los años sesenta y setenta del siglo XX, la cual intenta explicar su pobreza y subdesarrollo a través de factores externos, que son el resultado del sistema económico internacional.

Sus intelectuales representantes utilizaban con frecuencia los conceptos centro-periferia para especificar el tipo de relación predominante en ese entonces entre los países del primer mundo y los países del tercer mundo. El modelo centro-periferia pormenoriza la relación entre las economías centrales autosuficientes y prósperas, y las economías periféricas, aisladas, débiles y poco competitivas. Contrariando la teoría neoclásica en el supuesto de que el comercio internacional beneficia a todos los participantes, la teoría de la dependencia considera que solo las economías centrales se favorecen.

Esta conceptualización, utilizando la dualidad metrópoli-satélite, describe que la economía mundial posee un diseño desigual y muy perjudicial para los países no desarrollados, que reciben un rol de subordinación de producción de materias primas con bajo valor agregado, en tanto que las decisiones fundamentales se realizan en los países centrales, con producción de alto valor agregado.

La teoría de la dependencia consideraba que el comercio internacional debilita a los países pobres incrementando la pobreza, mediante diversos mecanismos. Por ejemplo, la teoría de la ventaja comparativa, mediante la especialización internacional establece para las economías periféricas el papel de productores-exportadores de materias primas como petróleo, carbón y productos agrícolas y consumidores-importadores de productos industriales y tecnológicamente avanzados, lo cual significa un deterioro de los términos de intercambio; en otras palabras, cada vez es necesario producir y vender más libras de café para comprar un televisor con mayor valor agregado.

Además, la monopolización de las economías centrales facilita que los desarrollos tecnológicos deriven en aumentos salariales y de precios, mientras en los países periféricos la mano de obra ilimitada mantiene salarios bajos.

Como consecuencia de las dos conceptualizaciones anteriores, los países de América Latina aplicaron una estrategia de desarrollo apoyada en el proteccionismo comercial y la ISI, siendo la CEPAL su foco de discusión. Posteriormente, algunos economistas como Samir Amin y Theotonio Dos Santos generalización esa conceptualización y la asociaron al concepto de desarrollo desigual. En México, su núcleo intelectual fue la Facultad de Economía y el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, descollando autores como Ceceña Gámez, Fernando Carmona, Rodolfo Stavenhagen, Horacio Flores de la Peña y Pablo González Casanova. De acuerdo con los autores anteriores, la teoría de la dependencia apoya las siguientes premisas:

  • El subdesarrollo está directamente relacionado con la expansión de los países industrializados.
  • Desarrollo y subdesarrollo son dos aspectos diferentes del mismo proceso.
  • El subdesarrollo no es ni una etapa ni una precondición para el desarrollo.
  • La dependencia no se limita a relaciones entre países, sino que también crea estructuras internas en las sociedades.

3.1. Contribución intelectual de André Gunder Frank

André Gunder Frank (1929-2005) fue un economista radical y sociólogo alemán, neomarxista, uno de los creadores de la teoría de la dependencia. Su familia emigró del país a Suiza, cuando Adolf Hitler fue nombrado Canciller; en la Universidad de Chicago obtuvo su doctorado en economía en 1957.

Vivió en varios países latinoamericanos como Brasil, México y Chile, en los cuales abrazó un compromiso académico-político que fue definitivo para su obra intelectual, siendo sus más famosas publicaciones Capitalismo y subdesarrollo en América Latina (1967); Latinoamérica: subdesarrollo o revolución (1969); Sociología del desarrollo y subdesarrollo de la sociología: el desarrollo del subdesarrollo (1969); Acumulación dependiente y subdesarrollo (1979); y Lumpenburguesía: lumpendesarrollo. Dependencia, clase y política en Latinoamérica (1970).

La notoriedad y el renombre de Frank como marxista, revolucionario, pensador y crítico se inauguró con su artículo “El desarrollo del subdesarrollo”, publicado en la revista Monthly Review, editada por Paul Baran y Paul Sweezy. En ese entonces, Frank (1966) escribió:

Los países que ahora son desarrollados nunca fueron subdesarrollados, aunque bien pudieron no ser desarrollados. El subdesarrollo contemporáneo es en gran medida el producto histórico de relaciones económicas y de otras relaciones pasadas y que continúan, entre los satélites subdesarrollados y los ahora países metropolitanos desarrollados. (p.18)

El desarrollo del subdesarrollo es un concepto clave en la teoría de la dependencia. Su fama aumento cuando criticó la teoría de la modernización que, por aquellos años, era la teoría dominante en la sociología del desarrollo. Se opuso a figuras prominentes como Talcott Parsons, Bert Hoselitz, Walt W. Rostow, a quienes les reprobaba por su dualismo y su tesis difusionistas.

En cuanto al dualismo, dudaba sobre la tesis de que las sociedades que ahora están desarrolladas en algún momento fueron subdesarrolladas y que el subdesarrollo es la etapa primera de las sociedades tradicionales. Criticó la tesis difusionista según la cual los países subdesarrollados se convierten en países modernos al relacionarse con países modernos y desarrollados.

Frank mantuvo una tesis opuesta a la de Walt Whitman Rostow, pues consideraba el desarrollo y el subdesarrollo como dos caras opuestas de la misma moneda, o sea, los países desarrollados lograron su crecimiento aprovechando el subdesarrollo de otras naciones.

Por otra parte, afirmaba que era imposible formular teorías y programas adecuados para vencer el subdesarrollo, sin antes conocer cómo el pasado económico y la historia social de esos países originaron su actual condición. Comentaba que casi todos los historiadores se ocupaban de estudiar los países metropolitanos y otorgaban insuficiente observación-reflexión a las regiones coloniales y subdesarrolladas. Esta situación acarreaba que las conclusiones obtenidas fallaban en reflejar las condiciones y obtener el fármaco-antídoto para solucionar el subdesarrollo.

Como la experiencia histórica de los países subdesarrollados había probado ser muy diferente, las teorías económicas fallaban en plasmar completamente el pasado del mundo periférico. La ignorancia en estos temas y la aceptación de teorías cuestionables por parte de los académicos latinoamericanos nos había conducido a falsas concepciones sobre el subdesarrollo. A los análisis realizados, había que agregar las relaciones entre las metrópolis y sus colonias; de otra forma, las teorías existentes fracasaban en explicar la estructura del sistema capitalista.

En ese sentido recalcaba Frank, que la existencia de relaciones desiguales de poder permitiría subordinación no solo en lo económico, sino en lo político, lo cultural, mediático, educativo y deportivo En ese sentido, las naciones pobres del sur proporcionan a las metrópolis o naciones ricas sus recursos naturales, su mano de obra barata y un destino sublime, perfecto para la tecnología obsoleta, situaciones todas estas que permiten al centro mantener el elevado nivel de vida al que están acostumbrados.

Kay (2006 p.181) manifiesta que Frank nunca vaciló en su compromiso ético-político con la justicia social y los derechos humanos. Su contribución más importante consiste en su análisis del desarrollo del subdesarrollo, la dependencia y el sistema mundial. Su primer texto, Capitalismo y subdesarrollo en América Latina, que lo reputó como pensador radical y heterodoxo, se lo dedicó a los pensadores marxistas estadounidenses: Paul A. Baran y Paul Sweezy, quienes escribieron un libro juntos y se encuentran referenciado en los antecedentes de la teoría de la dependencia.

A propósito, Paul A. Baran (1910-1964) fue un economista marxista norteamericano, nacido en Rusia, pero hizo su carrera académica en Estados Unidos. Fue profesor en la Universidad de Stanford (1949–1964) y murió de un ataque cardiaco. A veces se le ha asociado a la escuela de pensamiento Neo-Marxista. Por su parte, Paul Marlor Sweezy (1910-2004) fue un economista marxista estadounidense y fundador de la influyente revista Monthly Review.

Frank (1967), en su primer texto, escribió: “al igual que Paul Baran, creo que el capitalismo, tanto mundial como nacional, es lo que en el pasado produjo el subdesarrollo y lo que sigue generándolo en el presente" (vii). Frank trabajó en el Centro de Investigaciones Sociales de Río de Janeiro, financiado por la UNESCO; en Brasil conoció a Fernando Henrique Cardoso, quien al igual que él mismo, se convertiría en uno de los creadores más influyentes de la teoría de la dependencia. En 1965 se mudó a México y fue profesor de la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de México (UNAM). En 1968 fue admitido en el equipo de investigadores del Centro de Estudios Socioeconómicos (CESO) de la Universidad de Chile, semillero del marxismo y la teoría de la dependencia en América Latina.

Kay (2006, p.183) narra que el CESO atrajo a prominentes exiliados latinoamericanos como Vania Bambirra, Marco Aurelio García, Ruy Mauro Marini, Emir Sader, Theotonio Dos Santos, Tomás Vasconi, al igual que académicos chilenos, como el teólogo de la liberación Gonzalo Arroyo, J. José Bengoa, Orlando Caputo, Marta Harnecker, Julio López, Jaime Osorio, Roberto Pizarro, Jaime Torres y José Valenzuela. Varios activistas de izquierda y académicos prominentes como Lelio Basso, Eric Hobsbawm, Rossana Rossanda, Paul Sweezy, Alain Touraine, Fernando Henrique Cardoso, Aníbal Quijano y Edelberto Torres Rivas visitaron el CESO.

Con el golpe militar que derrotó a Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973, prácticamente todo el equipo fue despedido y muchos buscaron asilo en embajadas.

Para sintetizar el objetivo político de la teoría de la dependencia, basta citar a Frank (1969), en su prefacio:

Estos ensayos fueron escritos para contribuir a la revolución en América Latina y en el mundo, y se encuentran compilados aquí con la esperanza de que ayuden a otros a contribuir a la revolución más de lo que ha podido hacer el autor. Los ensayos surgen del intento del autor, al igual que de millones de otras personas, de asimilar la revolución latinoamericana y la inspiración que ésta encuentra en la Revolución cubana, cuyo décimo aniversario glorioso celebramos al momento de escribir estas líneas. (ix)

A continuación aportes expuestos en sus principales textos.

3.1.1. Capitalismo y subdesarrollo en América Latina

Capitalismo y subdesarrollo en América Latina es un compilado de ensayos escritos en varios países, en épocas diferentes y con propósitos diversos, entre 1963-1965 y publicados entre 19767-1971. Se refiere a los problemas económicos y políticos del desarrollo en Brasil y Chile.

El análisis se centra en la estructura metrópoli-satélite del sistema capitalista y elabora una serie de características, contradicciones y consecuencias del capitalismo. Como Paul Baran considera que el capitalismo mundial y el nacional generaron el subdesarrollo en el pasado y, después de haber permeado a América Latina y otros continentes, lo siguen concibiendo en el presente en términos más profundos. Al respeto se puede revisar los capítulos “El desarrollo del subdesarrollo capitalista en Chile” y “El desarrollo del subdesarrollo capitalista en Brasil”.

Frank (1970, pp. 5-6) explica en este texto que el capitalismo nacional y la burguesía nacional no ofrecen ni pueden ofrecer modo alguno de salir del subdesarrollo en América Latina. Explica que la contradictora evolución del capitalismo genera desarrollo y subdesarrollo a nivel internacional, local y sectorial. Considera que es vano esperar que los países subdesarrollados de hoy reproduzcan etapas de crecimiento económico por las que pasaron las sociedades evolucionadas modernas, cuyo desarrollo capitalista clásico surgió de la sociedad precapitalista y feudal.

Considera que no hay burguesía nacional lo suficientemente independiente para dirigir un movimiento de liberación nacional y descollaba que no hay espacio para un desarrollo nacional clásico; por el contrario, se necesita una revolución socialista, y no puede ser la burguesía quien haga la revolución; el papel de la burguesía ha concluido y el papel del progreso histórico corresponde a las masas populares.

Estimaba que el subdesarrollo de América Latina se expresaba en términos de falta de capital, instituciones feudales, tradición de no ahorrar e invertir y concentración del poder político en manos de oligarquías rurales.

Frank (1970, p.15) en el capítulo titulado “La inversión extranjera en el subdesarrollo latinoamericano”, plantea las tesis del subdesarrollo capitalista en una polarización de: a) expropiación a los más-apropiación a los menos; b) metrópoli o centro–satélite o periferia; c) continuidad de la estructura fundamental.

Por otra parte. rechaza las referencias señaladoras de que la economía de Chile y América Latina estaban caracterizada por subsistencia, autárquica, cerrada, feudal. Refuta alusiones o reseñas de autores como Julio Cesar Jobet, que registraba una economía feudal en Ensayo crítico económico social de Chile; Aníbal Pinto (1957) sobre el comercio doméstico en Chile: un caso de desarrollo frustrado; Max Noff y su economía de subsistencia; Hernán Ramírez (1959) y la tendencia autárquica en Antecedentes económicos de la independencia de Chile.

Además, Frank (1970 p.25) esboza las contradicciones internas del capitalismo:

  • Marx identifica y destaca la expropiación de la plusvalía creada por los productores y la apropiación de esta por capitalistas. Frank resalta que cien años después Paul A. Baran subrayó el papel del excedente económico en la generación de desarrollo y el subdesarrollo económico.
  • Marx introduce la centralización del sistema capitalista, explicando que el desarrollo de unos países se logra a costa del sufrimiento y adversidad de otros. Una contradicción es la metrópoli capitalista mundial y los países satélites periféricos; la otra es el rápido desarrollo de ciudades y centros industriales, mientras existe atraso y dependencia en regiones agrícolas.
  • Engels planteó la existencia de contradicción cuando una cosa continúa siendo la misma pese a cambiar constantemente por cambios estructurales. Ejemplo: la inversión del excedente económico producido por las minas de salitre de Chile se perdieron para siempre; la evolución del subdesarrollo es jalonada por el desaprovechamiento de importantes oportunidades para eliminar o reducir el sufrimiento creado por el subdesarrollo.

En el capítulo “El capitalismo y el mito del feudalismo en la agricultura brasileña”, Frank expone que Brasil y otros países de América Latina no poseen una economía dual, ni su sector agrícola es feudal o precapitalista. La ineficiencia y la pobreza de la agricultura brasileña proviene del capitalismo, de la misma estructura monopolista y por ende explotadora.

En el capítulo sobre “El problema indígena” sostiene que la base del impedimento u obstáculo es el pillaje capitalista del excedente a las más apartadas capas de la sociedad; son un ejemplo de víctimas superexplotadas por el imperialismo capitalista interno.

3.1.2. Acumulación dependiente y subdesarrollo

Acumulación dependiente y subdesarrollo, es un texto en el cual Frank busca explicar el subdesarrollo a través del análisis de las relaciones de producción e intercambio de la dependencia. El autor neomarxista que nos ocupa, intenta enfrentar críticas al análisis de la dependencia. Por ejemplo:

  • La teoría de la dependencia está centrada en relaciones de intercambio externas, sin considerar modos internos de producción.
  • Es vital examinar la dinámica interna determinante del proceso histórico de acumulación de capital y sus etapas diferenciables o de desacumulación.
  • Es necesario situar todos los elementos en un solo proceso histórico de un solo sistema capitalista mundial.

Frank (1979, p.10) expresa que en Hacia una teoría del subdesarrollo capitalista, trata de trascender la teoría del subdesarrollo llamada de la dependencia, pero sin abandonarla, ni dejar de concentrarse en el subdesarrollo. Esta labor se complementa con el libro Acumulación dependiente y subdesarrollo.

En el capítulo “Raíces del desarrollo y subdesarrollo en el Nuevo Mundo: Smith y Marx contra los weberianos” intenta contestar la pregunta de por qué las distintas colonias del Nuevo Mundo tomaron rumbos distintos en su desarrollo y subdesarrollo desde la época colonial. Reflexiona y expresa que obedece a una combinación de relaciones internas de producción y relaciones externas de intercambio.

Rechaza la idea de Adam Smith que arribó a los intelectuales de la CEPAL, en el sentido de que el desarrollo del mercado interno estaba relacionado con la distribución relativamente equitativa e igualitaria del ingreso y la relativa democracia política supuestamente existente en sociedades de labradores propietarios.

3.1.3. Lumpenburguesía y lumpendesarrollo

Frank (1970) en Lumpenburguesía: lumpendesarrollo. Dependencia, clase y política en Latinoamérica explica la relación de explotación en términos de la estructura metrópoli-satélite. En el prólogo reconoce lo que sus críticos mexicanos de Análisis Crítico (Cabral, Duarte, Escalante, Palma, Rodríguez) plantean: en la obra anterior a este libro, Frank sugiere un patrón geográfico o espacial de desarrollo y transmisión de las relaciones de explotación muy esquemático, sin profundizar en el análisis histórico, ni tener en cuenta las clases sociales.

Halpering (1967, p.37) , citado por Frank, relaciona el libro Capitalismo y Desarrollo en América Latina, de Frank, como una presentación convincente de la manera que, a partir de la Conquista, el destino de los latinoamericanos siempre ha sido afectado por acontecimientos fuera de su continente y su control. Esta no es una tesis de Frank, sino de Halpering.

La lumpenburguesía es una clase o instrumento pasivo (activo según Frank) de la industria y del comercio extranjero y sus intereses; existen interesados en mantenernos en estado o proceso miserable de atraso, del que el comercio extranjero saca todas sus ventajas, eso es lumpendesarrollo.

Precisamente el objetivo de texto sobre lumpenburguesía y lumpendesarrollo es entender el subdesarrollo en términos de clase. Frank (1970, p.10) formula que el subdesarrollo de una sociedad dependiente, como la latinoamericana, no se puede comprender sino se plantea este históricamente como producto de una política burguesa que responde a intereses y una estructura de clase que son a su vez determinadas por la dependencia del satélite latinoamericano con respecto a la metrópoli colonialista e imperialista.

Frank (1970, pp.11-12) expone que la naturaleza contradictoria de explotadores-explotados, asegura una relación contradictoria; es la causa y el origen del proceso simultáneo y dialéctico del desarrollo y subdesarrollo económico. Adiciona un comentario perspicaz según su concepción marxista; el capitalismo nacional y la burguesía nacional no pueden ofrecer salida del subdesarrollo en América Latina. La dependencia no es solo una condición externa, sino que es igualmente una condición interna e integral, de la sociedad latinoamericana, consciente y gustosamente aceptada por su burguesía.

En ese orden de ideas, Frank en el libro relatado-catalogado, proyecta tres tesis:

1. La Conquista ubica a Latinoamérica en posición de creciente subordinación y dependencia colonial y neocolonial con respecto al capitalismo.

2. Mariano Otero (1842) y otros religiosos consideran que esta relación colonial y neocolonial ha transformado la estructura económica de clase y la cultura.

3. Mariano Otero afirma que la estructura colonial determina intereses para un sector dominante de la burguesía.

A manera de resumen, Frank (1970, p.22) establece tres relaciones , vinculadas con las tesis:

1. Dependencia económica.

2. Estructura de clase o lumpenburguesía.

3. Política o lumpendesarrollo.

Frank (1970, pp.23-24) comenta que la estructura económica colonial es la implantación en Latinoamérica de una economía de exportación ultra-explotativa y dependiente con respecto a la metrópoli. La independencia del siglo XIX responde a intereses económicos del sector productor de materias primas fortalecido por el régimen de libre comercio del siglo XVIII y aprovechando las guerras napoleónicas.

El imperialismo acelera la producción y exportación de materias primas en Latinoamérica; así, al fin del siglo XIX permitió a la lumpenburguesía ser socia del capital extranjero e impuso otras nuevas políticas de lumpendesarrollo, que estrecharon la dependencia respecto a la metrópoli imperialista.

3.2. Participación intelectual de Theotonio Dos Santos

Nació en 1936 en Carangola, Minas Girais. Obtiene en 1961 el título en Sociología y Política en Administración Pública y luego el doctorado en Economía en la década de los ochenta por intermedio de la Universidad Federal de Minas Gerais. Magíster en Ciencia Política. Estudió sistemáticamente el marxismo como parte de sus estudios filosóficos; en Brasilia, en los años 60, organiza un seminario de lectura de El Capital en compañía de Ruy Mauro Marini, Luis Fernando Víctor, Teodoro Lamounier, Albertino Rodríguez, Perseu Abramo y Vania Bambirra.

El pensamiento de Dos Santos se forma en su juventud sobre la base del contacto creciente con los compañeros de su generación, de movimientos sociales y de un esfuerzo intelectual autodidacta.

Entre sus cuotas como pensador se encuentra su contribución a la formulación general de la teoría de la dependencia, en particular, la periodización de las diversas fases de la dependencia en la acumulación capitalista mundial; los mecanismos de reproducción de la dependencia; subdesarrollo y dependencia; dependencia tecnológica; la teoría de los ciclos económicos y la teoría del sistema mundo.

Para Dos Santos es importante el contexto histórico del desarrollo latinoamericano. En su obra registra el fracaso del modelo de desarrollo hacia el mercado interno que sustituyó la economía dirigida hacia el mercado externo; el primer modelo no libera a América Latina de la dependencia, sino que genera otro tipo de subordinación, en donde el capital extranjero concreta y articula con la burguesía más dinámica de cada país que produce, de manera que controla el crecimiento.

En 1974 se exilia en México y se vincula como investigador en el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de México (UNAM). A partir de las bases establecidas por la teoría de la dependencia se dedica a la elaboración de una teoría de sistema mundial, que vislumbra como una fase superior de la teoría de la dependencia y retoma un trabajo ya iniciado en el CESO en compañía de André Gunder Frank, Ruy Mauro Marini y Vania Bambirra.

3.2.1. Dependencia y cambio social

En el texto Dependencia y cambio social (1970), Dos Santos criticó la cuestión teórica de la teoría del desarrollo y la necesidad de una teoría de la dependencia. Entre los temas estudiados se encuentran la crisis de la teoría del desarrollo, la crisis del modelo de desarrollo en América Latina, la subordinación y la dependencia y la estructura de la dependencia.

Dos Santos (1970, p.7) plantea que la dependencia había sido entendida como un fenómeno externo a nuestra realidad; en particular se podría explicar por tres razones: a) intereses extranjeros imponían condiciones desfavorables a nuestros países; b) tales intereses dictaban normas de acción política y; c) la aceptación de situaciones que se dan en otros países como modelos de una realidad superior que éramos obligados a imitar. En realidad eran fuerzas exógenas a nuestra situación que se introducían desde el exterior imponiéndose a nosotros.

Agrega que no es la dependencia un fenómeno externo que podríamos cortar a través del desarrollo económico y una actitud política más independiente; esta explicación es posible porque desde las ciencias sociales hemos visto que la situación de dependencia que vivimos dentro del sistema capitalista condiciona las estructuras internas de nuestro país.

3.2.2. Fracaso del modelo de desarrollo

Dos Santos (1970) agrega que fracasó el modelo de desarrollo autónomo con base en la industria o mercado que sustituyó a la dominación de la economía exportadora dirigida al mercado externo. Consideraba que ese tipo de desarrollo no nos liberaba de la dependencia, sino al contrario, nos convertía en objeto de un nuevo tipo de dependencia, o sea, un capital extranjero concertaba con el sector más dinámico que produce para el mercado interno de los países latinoamericanos.

Dos Santos (1970, p.8) manifestó que esto obligaba a una reformulación teórica: si el desarrollo hacia el mercado interno no quiebra la dependencia, es nuestro propio desarrollo el que puede ser considerado dependiente. Declaró la existencia de formaciones socioeconómicas dentro del sistema mundial capitalista que tienen leyes propias del desarrollo y contradicciones que deben ser analizadas, de manera que las transformaciones sociales en que vivimos deben ser explicadas dentro de ese cuadro teórico.

En relación con la crisis de la teoría del desarrollo sustentaba que las teorías del desarrollo tienen enfoques diferentes y evolucionaron hacia formas nuevas en las décadas de 1950 y 1960. Dos Santos (1970, p.15) proponía los siguientes supuestos:

  • Desarrollarse significa dirigirse a determinadas metas o estadio; el progreso del hombre es la denominada sociedad moderna, industrial o de masas.
  • Los países subdesarrollados se dirigirán hacia esas sociedades una vez eliminen ciertos obstáculos (sociales, políticos, psicológicos, culturales, institucionales) representados en sociedades tradicionales o sistemas feudales.
  • Existen procedimientos políticos, económicos, psicológicos, que permitan movilizar recursos racionalmente y usar planeación.
  • Es necesario coordinar fuerzas sociales

Dos Santos (1970, pp.16-17), al preguntarse ¿qué es una sociedad desarrollada?, refería lo anunciado por expertos de la época, que los modelos conocidos eran Estados Unidos, Europa, Japón, Unión Soviética, agregando que se podía llegar a esos estadios repitiendo la experiencia histórica. El desarrollo se podía reducir a un modelo formal, pero exige agentes impulsores como el empresario en el capitalismo y el estado en el socialismo.

Pero Dos Santos criticaba esta postura sobre el desarrollo. Consideraba que este supuesto no tenía validez científica, porque se fundaba en principios ahistóricos y el tiempo histórico no es lineal. Consideraba que las sociedades capitalistas correspondían a una experiencia histórica completamente superada por condiciones imposibles de repetir, como fuentes básicas de capitalización privada basadas en explotación del comercio mundial, incorporación de amplias masas de trabajadores a la producción industrial y la importación de desarrollo tecnológico.

Reflexionaba acerca de los obstáculos al desarrollo, pues un error de enfoque era centrarse en el estudio de las resistencias al cambio de las sociedades tradicionales, dado que la oposición e intransigencia no se debía a ellas, sino al carácter del mismo proceso de desarrollo.

3.2.3. Crisis del modelo de desarrollo

Dos Santos sustentaba que la teoría del desarrollo predominante en nuestros países enfatizaba en el tránsito de una sociedad atrasada, tradicional o feudal a una moderna, desarrollada y capitalista. Asimismo, Dos Santos (1970, pp.23-37) expresaba que enfatizar en esos términos significa que los problemas provenían del polo atrasado de estas economías e hizo concentrar el análisis científico en los obstáculos al desarrollo encontrados en los polos atrasados. Con esa metodología se elaboró un modelo de desarrollo en América Latina que confiaba en los efectos económicos, políticos, sociales e ideológicos de la industrialización. Pero la industrialización no solo no eliminó gran parte de los obstáculos de la sociedad tradicional, sino que ha creado nuevos problemas y tensiones muy agudas. Esos problemas, aseguraba, generaban crisis, y de la dificultad o aprieto nacía el concepto de dependencia como factor explicativo de esta situación paradojal.

Sostenía en su obra que el desarrollo de América Latina en el siglo XIX se caracterizó como un desarrollo hacia fuera, basado en la exportación de productos primarios y la importación de productos manufacturados (Dos Santos, 1970, p.23). Según lo escrito por Dos Santos, a partir de la crisis de 1929 comenzó una pauta de desarrollo que mantenía a los países latinoamericanos en una condición de retraso industrial, tecnológico e institucional y dependientes del comercio exterior. Como los precios de los productos primarios propendían a bajar y el de los productos manufacturados tendían a subir, se profundizó un intercambio desigual y desfavorable para los países subdesarrollados. La solución encontrada a esta situación fue el desarrollismo o la Industrialización por Sustitución de Importación (ISI).

En el período de entreguerras y segunda postguerra mundial, se acentuó el mecanismo de producir internamente para substituir importaciones, de manera que se crearon las primeras industrias nacionales dirigidas a producción de bienes de consumo y bienes dirigidos a las élites nacionales; se esperaba que este comportamiento creara mayor independencia del comercio exterior y cada nación asumiría la dirección de la economía. Dos Santos consideraba que este comportamiento instauró una mayor dependencia del comercio exterior, porque el capital extranjero ejercía un importante manejo y control de las divisas que se necesitaban para la compra de insumos por parte de la industria nacional.

3.2.4. Definición de dependencia

Dos Santos (1970, pp.45-47) definía la dependencia como una situación en la cual ciertos grupos de países tenían una economía condicionada por el desarrollo y expansión de otra economía a la cual la propia está sometida. Existen por tanto, países dominantes y dependientes. Esta situación condicionante determinaba los límites y las posibilidades de acción y comportamientos de los hombres, de manera que existen, frente a ella, dos posibilidades: a) escoger entre alternativas, elección que no es completamente libre debido a la existencia de factores limitantes; b) cambiar esta situación condicionante a fin de permitir otra acción, es decir, se requiere un cambio social.

Para ese cambio social es necesario recordar el fracaso del modelo de desarrollo nacional independiente y las contradicciones fundamentales que nacieron de este intento de desarrollo autónomo. Dos Santos (1970, p.74) divulga el surgimiento de la teoría de la dependencia para analizar el subdesarrollo por medio de un modelo de cambio social basado en intereses de clases sociales, cuyo rol no se halla con base en la religión, sino en el rol revolucionario, acorde con la posición que esos sectores ocupan en el proceso productivo.

Dos Santos (1970, pp.74-75) explica que durante los siglos XV a XIX la clase burguesa ocupó ese rol revolucionario en la historia de occidente, pero a partir de la mitad del siglo XIX y XX la burguesía perdió ese ímpetu revolucionario y vio nacer oposición a la clase social que ella creó y pronto era alternativa a su poder. Los modelos de cambio social no son meras elucubraciones mentales o solo valores e ideas, sino un producto de práctica social para enfrentar intereses. Se requiere, por tanto, identificar fuerzas sociales con dinámica capaz de fundamentar en el corto, mediano y largo plazo, un proceso de cambio social.

3.2.5. Nuevos personajes sociales del desarrollo

Dos Santos (1970, p.77) apuntó que para el cambio social se requieren el capitalismo de estado, el movimiento popular y eliminar las burguesías nacionales independientes, industriales, progresistas, porque el fracaso del modelo es el fracaso de ese grupo social, de su fuerza y de sus intereses.

En relación con el capitalismo de estado, este realiza un rol importante en política económica al crear infraestructura en energía, transporte y comunicaciones; o al invertir en sectores básicos generadores de insumos baratos como la siderúrgica o la petroquímica, de igual forma, resaltar ministerios cruciales como los de industria, planificación, crecimiento regional y economía. También es preciso anotar el necesario llamado a sociólogos de élite, directores de empresas estatales, militares jóvenes que son tecnócratas y atacar la contra insurrección estimulada por gobiernos e ideales norteamericanos (Dos Santos, p. 84).

Con relación al movimiento popular, Dos Santos (1970, p.86) lo definió como el control populista, independiente y orientado por ideología revolucionaria. Se requería una radicalización política con un movimiento insurreccional y nacionalismo revolucionario y, además, métodos de lucha desde la táctica electoral hasta el enfrentamiento clandestino y armado. Esta última implicaba la ofensiva guerrillera rural y urbana para la toma del poder: teoría foquista (Debray, 1969; Guevara, 1960; Guevara, 1962).

Se necesitaban acciones de terrorismo y sabotajes como las que cobraron auge en Brasil y Uruguay, o ataques en la gira de Nelson Rockefeller a América Latina, cuando dinamitaron una cadena de supermercados en Argentina.

3.2.6. La teoría de la dependencia. Balance y perspectivas

Dos Santos acomete la teorización del desarrollo y la imperiosa necesidad de construir una teoría de la dependencia. Los economistas Blosmström-Hettne distinguen cuatro corrientes dentro de esta concepción, situando a Theotonio Dos Santos y sus colaboradores dentro de la corriente neomarxista.

En su texto La teoría de la dependencia. Balance y perspectivas, muestra claramente cuáles han sido los avances de las ciencias sociales en su objetivo de explicar la Revolución Industrial y del surgimiento de la civilización occidental como un proceso creador de modernidad (Dos Santos, 2002, p.13).

Dos Santos (2002, p.14) explica que durante la segunda mitad del siglo XX surge una literatura científica sobre la Teoría del Desarrollo. La singularidad más importante era la concepción del desarrollo como la adopción de normas de comportamiento, actitudes y valores identificados con la racionalidad económica, la productividad, la generación de ahorro y creación de inversión, que permitiesen la acumulación individual y colectiva. Entre los pensadores destacados de las ciencias sociales resalta a Karl Marx, Emile Durkheim, Max Weber y los economistas clásicos Adam Smith, David Ricardo y John Stuart Mill.

En esa época se consideraba a Estados Unidos y Europa como la sociedad moderna, el ideal y meta política, económica y social por alcanzar. Estas ideas se concretaban en la ciencia económica con la obra de autores como Singer, Lewis, Harrod-Domar, Nurske, que hicieron intentos para formalizar su comportamiento en la Teoría de la Modernización.

No obstante, Dos Santos (2002, pp.17-18) prefería sustentar la modernidad citando a Marx, para quien aquella se identificaba con la revolución democrático-burguesa, cuyo modelo con pretensiones universales derivaba del origen de clases. Dos Santos (2002, pp.37-39) consideraba que la teoría de la dependencia evidenció la tendencia creciente de la exclusión social como resultado de la concentración económica y la desigualdad social. En sus palabras era un desarrollo dependiente, concentrador y excluyente.

Además, Dos Santos valoraba que la expansión industrial de América Latina, en realidad aumentaba la distancia con relación a los países centrales ubicados en la revolución postindustrial, porque las industrias obsoletas y contaminantes se concentraban en países subdesarrollados. De esta forma los estados latinoamericanos, cada vez más alejados de centros de producción científica, cultural y tecnológica, se insertaban en la trampa del crecimiento y desempleo, en una sociedad sin educación, salud, ocio y otras actividades típicas de las sociedades centrales donde existe una revolución científico-técnica. Agregaba que la falta de inversión en investigación y desarrollo obligaba a capas medias de profesionales a emigrar hacia países centrales, lo cual aumentaba la brecha en el capital humano.

3.2.7. El nuevo carácter de la dependencia

En El nuevo carácter de la dependencia explicó los intereses externos vinculados a la economía agrario-exportadora y opuestos a la industrialización. Dos Santos (1970b, p.9) presentó la lucha por la industrialización como antiimperialista y revolucionaria. Consideró que los problemas de América Latina, dentro del proceso industrial capitalista, eran la marginalidad, la estagnación económica, los límites del desarrollo y la estructura agraria atrasada.

3.2.8. Inversión extranjera en América Latina

Después de la segunda guerra mundial los Estados Unidos incrementaron la inversión en América Latina, particularmente en la industria petrolera y manufacturas. Requería el cambio de modelo. Dos Santos (1970b, p.15) explicó que los efectos de la inversión extranjera sobre la estructura de la economía latinoamericana se podían sintetizar así:

  • La dimensión de las empresas cambia, se habían formado corporaciones filiales de empresas norteamericanas y europeas, conducidas bajo parámetros monopólicos y explotadores.
  • Contrario a la supuesta integración, esta situación creo dependencia.

Más adelante Santos (1970b, p.17) caracterizó las tendencias de la estructura de poder en América Latina:

  • Concentración de poder en grupos monopólicos; no en pequeñas empresas, sino en multinacionales, especialmente en el área agraria, industrial y bancaria.
  • Fortalecimiento del ejecutivo o régimen de fuerza como expresión de poder.
  • Integración de los países con los intereses de la política norteamericana.
  • Tendencia a la integración militar.

3.2.9. Cuestiones de método

Dos Santos (1970b, pp.91-95) consideró que al idealizar el proceso de industrialización se generaría una economía y sociedad nacional, se crearía un centro de decisión político-económico y se construiría una democracia política que serviría para destruir la oligarquía, incorporar sectores populares y democratizar el consumo en una sociedad de masas. Pero Dos Santos explica que lo anterior no ocurrió y las causas del equívoco las sintetizó de la siguiente manera:

  • La industrialización estuvo yuxtapuesta a la vieja división internacional del trabajo: los países del centro dedicados a manufacturas y los países subdesarrollados producen materias primas.
  • La industrialización se realizó en el proceso de integración internacional realizado por el gran capital y lo más avanzado de la tecnología.
  • Los monopolios disminuyeron los incentivos para hacer una reforma agraria y enmiendas o reparaciones sociales-económicas, ligadas a la destrucción de la economía colonial.
  • Se diseñaron y ejecutaron políticas económicas antipopulares que exigían gobiernos fuertes.

Como conclusión, Dos Santos (1970b, p.95) propuso la necesidad de estudiar desde la dialéctica las contradicciones internas y privilegió usar la abstracción para superar apariencias.

3.2.10. Otra teoría económica es posible

Este ítem está basado en el artículo que escribió Dos Santos (2004) para la Universidad Fluminense, allí planteaba que desde la década de los sesenta la teoría de la dependencia había producido una gran cantidad de trabajos que limitaban los límites del desarrollo basado en la inversión extranjera directa (IED). Sin embargo, agregaba, los economistas oficiales han preferido recurrir a la descalificación y pretender que sus conclusiones sí son científicas.

El pensamiento único ha convertido el capital mundial en el demiurgo del crecimiento económico, sobre todo en economías que no tienen ahorro interno y necesitan apoyarse en el ahorro internacional. Desde los años 60 hemos demostrado que la entrada de capitales busca tasas de ganancias más altas y termina por enviar al extranjero remesas de ganancias superiores a las entradas.

Esta situación perversa era y es promovida por la aceptación de la condición de dependencia caracterizada por una división negativa en la especialización del trabajo, donde los países latinoamericanos se dedican a la producción de bajo valor agregado, la sumisión a los servicios especializados que raramente ofrecemos, la aceptación de tasas impuestas desde el extranjero y la superexplotación del trabajo como condiciones para generar superganancias, capaces de compensar la situación de clases dominantes que caracteriza a nuestra élite.

Si no somos capaces de examinar la especificidad de esta situación de dependencia y las leyes que la rigen no podemos producir ninguna teoría relevante que permita comprender los fenómenos económicos de nuestras sociedades latinoamericanas. Esta situación no ha sido estudiada por los técnicos de los organismos pertenecientes a la arquitectura financiera internacional (FMI, BM, OMC, BID), excepto CEPAL y UNCTAD, influenciados por el pensamiento de Raúl Prebisch, que se aproximó a la teoría de la dependencia al final de sus días.

3.3. Participación académica y docta de Enzo Faletto

Enzo Doménico Faletto Verné (1935-2003) fue un sociólogo chileno y su publicación más importante fue Dependencia y Desarrollo en América Latina, escrita junto a Fernando Henrique Carsoso.

Yocelevzky (2004, p.186) narra que Faletto nunca fue un individualista; sus publicaciones son un testimonio de su compresión del conocimiento como una tarea social, colectiva. No solo colaboró con Faletto, sin duda la cooperación más famosa, sino que publicó con Rodrigo Baño, Julieta Kirkwood, Tomás Muoulián, German W. Rama, Eduardo Ruiz, Hugo Zemelman y otros. Algunas veces bromeó diciendo yo no soy el segundo apellido de Cardoso.

Faletto (1998, p.109) se planteó preguntas claves sobre el desarrollo: ¿Dónde se encuentra la responsabilidad de nuestro atraso? ¿En nosotros o en el extranjero que nos explota? ¿Cómo podemos progresar? ¿Imitando a otros-preferentemente a Estados Unidos o la Unión Soviética, o creando nuestro propio camino? Para responder estos interrogantes del subdesarrollo latinoamericano, se puede recurrir, como efectivamente lo hizo Faletto, al pensamiento latinoamericano en campos tan diversos como la literatura, la filosófica y la política. En efecto, la teoría de la dependencia, caracterizada por Faletto, desplazó hacia el campo de la política todos los problemas que habían sido casi monopolizados por la economía como disciplina.

De esta forma la contribución más importante de Faletto al análisis del subdesarrollo en América Latina se ubica en el campo del pensamiento sociológico, estudiando por ejemplo, las contradicciones caracterizadoras de nuestros países.

3.3.1. Dependencia y desarrollo en América Latina

Cardoso-Faletto (1986) en Dependencia y desarrollo en América Latina. Ensayo de interpretación sociológica, establecieron un diálogo entre economistas y sociólogos planificadores para destacar la naturaleza social y política de los problemas de desarrollo en América Latina.

Dicha obra fue considerada en el 75 aniversario de la revista Foreign Affairs (1997, p. 229)1, el libro de Cardoso-Faletto fue incluido como uno de los cinco libros más importantes e interesantes publicados.

3.3.2. Subdesarrollo en el período 1929-1950

Cardoso-Faletto (1986, p.2) bosquejaron el subdesarrollo en el período 1929-1950. Alrededor de 1929 varios países en América Latina, entre quienes mereció resaltar a Argentina, Chile, México, Colombia y Brasil, acumularon divisas; parecían completar el ciclo de sustitución de importaciones y poder producir bienes de capital. En 1955, para alcanzar el desarrollo, era necesario garantizar la distribución de la renta. En 1945 pareció que algunos países de América Latina podían crear industria e iniciar transformaciones para lograr desarrollo auto sustentado. En 1950, la instalación de industrias exportadoras era necesaria a fin de mantener la capacidad de importar, pero el sentido del desarrollo no la daría el mercado externo sino el interno.

Los autores plantearon que este modelo de desarrollo se creó bajo los siguientes supuestos:

  • El mercado interno era suficiente para el consumo de productos industriales.
  • Existía una base industrial liviana de consumo conformada en los últimos 80 años, especialmente en alimentos y textiles.
  • Existiría una abundante fuente de divisas constituida por explotación agropecuaria y minera.
  • Existiría fuertes estímulos al crecimiento económico, especialmente en Brasil y Colombia, gracias al fortalecimiento del sector externo.
  • Existencia de una tasa satisfactoria de formación interna de capital.

Cardoso-Faletto (1986, p.5) explicó que toda política de desarrollo debería concentrarse en dos puntos:

  • Absorción de tecnología capaz de promover la diversificación de la estructura productiva e incremento de la productividad.
  • Definición de una política de inversiones.

Los economistas creyeron que el desarrollo dependería principalmente de la capacidad de cada país para tomar decisiones de política económica que la situación requiriese; parecería que a eso ayudaría el fortalecimiento y la modernización del Estado, de manera que volvieron conceptualmente a la economía política. De esta forma, las bases históricas apuntaban a un desarrollo eminentemente nacional; se trató de fortalecer el mercado interno y organizar centros nacionales de tal modo que fueran sensibles a los problemas del desarrollo de sus propios países.

Cardoso-Faletto (1986, pp.7-10) expresó que todo lo anterior se desvaneció a fines de la década de 1950. No se pudo pasar de sustitución de importaciones a abrir campos de producción autónomos orientados al mercado interno; la tasa de crecimiento no fue suficiente para dinamizar sectores más rezagados y tampoco se logró absorber el crecimiento demográfico. No fue exitoso el modelo porque faltaron condiciones institucionales y sociales que garantizara una política de desarrollo, o tal vez había un error de perspectiva que hacía creer en un tipo de desarrollo inexistente. Esto significaba que se transformó lo económico pero no el sistema socia-político, de manera que algunos grupos no perdieron el control del sistema de poder a pesar de alianzas necesarias con grupos diversos. Así, reaparecieron problemas con nuevos protagonistas sociales o los mismos revestidos de modernidad.

Cierto es que la sociología no reemplaza a la economía, de manera que es vital el análisis integrado del desarrollo.

3.3.3. Análisis integrado del desarrollo

Cardoso-Faletto (1986, pp.12-13) expresó que el análisis tipológico es entre sociedad tradicional y moderna; sin embargo, conceptuaron que dichos conceptos no son bastantes amplios para abarcar en forma precisa todas las situaciones sociales existentes. En el proceso de cambio social se forma un patrón intermedio o hibrido, característico de los países en desarrollo.

Así, el cambio de estructuras sociales estaba lejos de ser un proceso acumulativo incluyente de nuevas variables productoras de configuración estructural e implica un proceso de relaciones entre grupos, fuerzas y clases sociales.

El supuesto metodológico expuesto por Cardoso-Faletto (1986, pp.14-17) era que las pautas de Europa Occidental y Estados Unidos anticipaban el futuro de las sociedades subdesarrolladas. El proceso de desarrollo sería reproducir las diversas etapas que caracterizaron las transformaciones sociales de aquellos países, de manera que las singularidades de cada situación de desarrollo tengan poco valor interpretativo para este tipo de sociología.

Además, se señalaba como característico de los países subdesarrollados que estaban atrasados. En el plano económico, el efecto demostración suponía que la modernización se efectúa a través del consumo; en otro plano, el corolario o meta ostentación presiona para que los países insuficientemente desarrollados alteren otros aspectos del comportamiento humano.

3.3.4. Determinaciones recíprocas entre estructura y proceso

Según Cardoso-Faletto (1986, pp. 17-22) el enfoque estructural buscaba una perspectiva para vincular componentes económicos y sociales que no estuviesen solo yuxtapuestos; estaban integrados en una interpretación de proceso histórico. Existía un problema teórico fundamental constituido por la determinación de los modos que adoptan las estructuras de dominación y era vital captar el proceso de transformación del orden político institucional; así, la estructura de dominación exigía establecer las conexiones entre los determinantes internos y externos.

De esta forma, los autores estudiados en este ítem pasan de valorar solo factores externos como motivo de la dependencia a valorar también lo interno. Conceptuaban que tenía validez centrar el análisis de la dependencia en su manifestación interna, expresando los procesos económicos como sociales y determinando que el proceso político era necesario para establecer relaciones sociales.

Entonces, Cardoso y Faletto perfilaron temas importantes para vincularlos a la teoría del subdesarrollo latinoamericano, como el mercado mundial y el equilibrio internacional de poder, el sistema productivo nacional, los mecanismos de decisión y, sobre todo, resaltaron la problemática sociológica del desarrollo, que es también el estudio de las estructuras de dominación y de las formas de estratificación social que son condicionantes; este último rasgo o trazo sociológico era una propuesta para la redefinición de formas de control.

3.3.5. Subdesarrollo, periferia y dependencia

Cardos-Faletto (1986, pp.22-28) consideró que la situación de subdesarrollo nace de la relación entre sociedades periféricas y centrales. El concepto de subdesarrollo fue referido a la estructura de un tipo de sistema económico con predominio del sector primario, fuerte concentración de la renta, poca diferenciación del sector productivo y predominio del mercado externo sobre el interno.

No sería incorrecto sustituir los conceptos de desarrollo y subdesarrollo por los de economía central o periférica o por economías autónomas y dependientes. Esto por la existencia de factores político-sociales internos vinculados a centros hegemónicos y que las fuerzas internas redefinieran el sentido y el alcance político-social de la diferenciación espontánea del sistema económico.

Consideraron la posibilidad de que grupos tradicionales de dominación se opusieran al principio a entregar su poder de control a los nuevos grupos sociales que surgieran con el proceso de industrialización, pero se podría pactar con ellos.

Concluyeron Cardoso-Faletto (1986, p.37) que en el análisis integrado del desarrollado existen las dimensiones interna y externa.

3.4. Perfil biográfico de Fernando H. Cardoso

Cardoso (1931- ) nació en Río de Janeiro, Brasil, es conocido por su participación en la elaboración de la teoría de la dependencia, por sus aportes al pensamiento socialdemócrata y por haber sido presidente de Brasil en dos periodos consecutivos (1995-2003).

Es Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Sao Paulo y ha colaborado con diversas instituciones: Centro Brasileño de Planificación y Análisis, el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social, Chile, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de Chile, la Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton, el Instituto Internacional de Estudios Laborales-Ginebra, el Instituto de Estudios sobre Desarrollo Económico y Social de la Universidad de Paris, la Universidad de Stanford y la Universidad de Chicago.

4. Teoría del sistema-mundo

Una de las limitaciones de la teoría de la dependencia y de teóricos del imperialismo, es la tendencia al estudio o análisis fragmentario, ya que analizan a los países imperialistas o los países del Sur, pero no simultáneamente en su totalidad. Dicha metodología originó la teoría de los sistemas mundiales, la cual adoptó el sistema global como unidad de análisis, evitándose de esta forma el peligro de la fragmentación y la problemática de la determinación externa o interna.

Desde la mitad de la década de 1960, André Gunder Frank se interesó en los procesos de acumulación de capital, primero en América Latina y luego en Asia, posicionando esta transformación en el contexto global. Frank, Immanuel Wallerstein, Samir Amin, Theotonio Dos Santos y Giovanni Arrighi, fueron los principales fundadores de la teoría de los sistemas mundiales, pero el primero de los nombrados elaboró numerosos aportes sobre acumulación mundial (Frank, 1979a; 1979b; 2008).

Mientras muchos intelectuales de la dependencia perseveraron en el enclaustramiento que les otorgaba su visión desde el Sur o la periferia, Frank observó la importancia de la economía mundial. Frank analizó la importancia del tema central de la economía mundial y su interdependencia en textos como La acumulación mundial y La crisis mundial: occidente, países del este y sur; creía en la posibilidad de alcanzar la independencia, o al menos la no dependencia, al desvincularse de la economía mundial a través de acciones concertadas en los países o regiones del Tercer Mundo.

En Reorientar: la economía global en la era del predominio asiático, gira y trastoca la economía mundial al afirmar que Asia estaba en el centro de la economía mundial antes de la revolución industrial y la aparición de Occidente, de manera que enfrenta y rivaliza con las propuestas de Marx, Weber, Polanyi, Braudel y Wallerstein, para citar algunos.

Dos Santos (2002) sentenció que la teoría del sistema mundo

analiza la formación y evolución del modelo capitalista de producción como un sistema de relaciones económico, sociales, políticas, culturales, que nacen a finales de la Edad Media europea y evoluciona para convertirse en un sistema planetario y confundirse con la economía mundial. (p.55)

Por su parte, Quijano (2000a, p.367) expresó que la distribución del patrón de poder configurado a lo largo del siglo XVI es una distribución basada en relaciones de explotación/dominación/conflicto entre la población de una sociedad y una historia. Además, consideró que desde las teorías del Sistema-Mundo y del colonialismo los orígenes del actual patrón de poder se localizan en el siglo XVI, ya que se produce un salto cualitativo entre poblaciones de distintas áreas geográficas.

De esta manera, el centro y la periferia pueden analizarse desde la teoría del sistema-mundo. El patrón de poder mundial es una economía-mundo capitalista cuya característica primera es la integración de distintas estructuras de producción económica bajo la lógica acumulativa básica del capitalismo, la producción de bienes y plusvalía, la distribución desigual del producido y su concentración en pequeños estratos poblacionales dentro de determinadas áreas geográficas.

5. Conclusiones

El mundo está dividido en centro y periferia, o sea, países dominantes y países subdesarrollos, lo cual se origina por la explotación capitalista. La solución es el socialismo.

Los intelectuales representantes de la teoría de la dependencia utilizaban con frecuencia los conceptos centro-periferia para especificar el tipo de relación predominante en ese entonces entre los países del primer mundo y los países del tercer mundo. El modelo centro-periferia pormenoriza la relación entre las economías centrales autosuficientes y prósperas, así como las economías periféricas, aisladas, débiles y poco competitivas. Contrariando la teoría neoclásica en el supuesto de que el comercio internacional beneficia a todos los participantes, la teoría de la dependencia patrocina que solo las economías centrales se favorecen.

Esta conceptualización, utilizando la dualidad metrópoli-satélite describe que la economía mundial posee un diseño desigual y muy perjudicial para los países no desarrollados, que reciben un rol de subordinación de producción de materias primas con bajo valor agregado, en tanto que las decisiones fundamentales se realizan en los países centrales, con producción de alto valor agregado.

La teoría de la dependencia consideraba que el comercio internacional debilita a los países pobres incrementando la pobreza, mediante diversos mecanismos. Por ejemplo, la teoría de la ventaja comparativa, mediante la especialización internacional establece para las economías periféricas el papel de productores-exportadores de materias primas como petróleo, carbón y productos agrícolas y consumidores-importadores de productos industriales y tecnológicamente avanzados, lo cual significa un deterioro de los términos de intercambio; en otras palabras, cada vez es necesario producir y vender más libras de café para comprar un televisor con mayor valor agregado.

Partiendo de las limitaciones metodológicas de la teoría de la dependencia, los autores planteaban que existían factores internos y externos que diseñaban la dependencia. Finalmente construyeron la teoría del sistema-mundo para explicar integralmente la formación de capital alrededor del mundo

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1 Foreign Affairs es una revista norteamericana de relaciones internacionales publicada por el Council on Foreign Relations (CFR, por sus siglas en inglés) bimestralmente. El CFR es una organización privada fundada en Nueva York en 1921, con la misión de promover el entendimiento de la política exterior y el rol de Estados Unidos en el mundo

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